Porque el tiempo, que es tiempo en
mano ya no tiene que hacer cuando no
lo utilizamos. Cuantas vidas paralelas
puede tener una persona, cuantos
sueños abandonados se pueden
acumular en el banco de suplentes.
Porque bien sabemos algunos que
nunca fuimos titulares, y si lo fuimos el
gusto a poco, no permitio deleitar el
sabor del triunfo. Pero no nos
rendimos, apesar de creerlo en vano
cada mañana nos levantamos temprano
para la practica con la vida, y en los
días de partido somos los primeros en
ponernos la camiseta, nos acomodamos
en el banco y comentamos con el
compañero de alado, la buena jugada
que hizo fulano, y lo mal que estubo
mengano. Por fin suena el pitido, y otra
oportunidad ajena culmina mientras la
vemos pasar, y así nos aprontamos
para el día siguiente...
mano ya no tiene que hacer cuando no
lo utilizamos. Cuantas vidas paralelas
puede tener una persona, cuantos
sueños abandonados se pueden
acumular en el banco de suplentes.
Porque bien sabemos algunos que
nunca fuimos titulares, y si lo fuimos el
gusto a poco, no permitio deleitar el
sabor del triunfo. Pero no nos
rendimos, apesar de creerlo en vano
cada mañana nos levantamos temprano
para la practica con la vida, y en los
días de partido somos los primeros en
ponernos la camiseta, nos acomodamos
en el banco y comentamos con el
compañero de alado, la buena jugada
que hizo fulano, y lo mal que estubo
mengano. Por fin suena el pitido, y otra
oportunidad ajena culmina mientras la
vemos pasar, y así nos aprontamos
para el día siguiente...
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